Automasaje Ayurveda: Abhyangam

 

El automasaje como parte de la rutina diaria, tradicionalmente se hace por la mañana, antes del baño y es especialmente útil como un ritual matutino durante los meses fríos del otoño e invierno.

Vata es por definición frío y seco, así que la aplicación de aceite caliente del abhyangam y su efecto lubricante equilibra vata dosha.

Abhyangam también es útil para sacar ama (toxinas) de los tejidos y dirigirlos hacia los órganos de eliminación, si se practica regularmente puede ayudar a mejorar la circulación y la digestión, relajar el sistema nervioso, nutrir la piel, dar mayor enfoque y crear la sensación de tener los pies sobre la tierra además de aumentar ojas o el resplandor que resulta de una digestión sana y un sistema inmune fuerte.

Para un abhyangam ideal necesitarás un mínimo de 20 minutos: 10 para masajear el cuerpo con abundante aceite tibio, y otros 10 para relajarte y dejar que el aceite penetre en la piel. Si no tienes 10 minutos para relajarte, empieza cubriendo el cuerpo con aceite para que empiece a penetrar mientras comienzas el masaje.

Materiales:
1-3 tazas de aceite de sésamo ecológico para lubricar el cuerpo generosamente, si tienes mucho pitta en tu constitución, puedes sustituirlo por aceite de oliva.
Un cacito para calentar el aceite al baño maría
Toallas

Cómo hacerlo
Calienta el aceite sobre el fuego hasta conseguir una temperatura cálida pero cómoda al tacto (¡no te quemes!) Puede usar el atajo de calentar tu aceite en un recipiente lleno de agua caliente del grifo en tu baño.

Masajea el cuerpo con el aceite tibio empezando por la cabeza y acabando por los pies. Empieza por la parte exterior de las orejas, después masajea la cabeza (si no quieres ponerle aceite al pelo, hazte un masaje de cabeza en seco), y sigue hacia abajo. Usa movimientos circulares sobre las articulaciones, sobre el corazón y la zona abdominal haz que los movimientos sean suaves y en dirección de las agujas del reloj, así animamos a vata a que se mueva en la dirección correcta. Masajea el torso desde fuera hacia adentro siguiendo las costillas, y de arriba hacia abajo en brazos y piernas. Por último masajea bien los pies.

Siéntate cómodamente, túmbate sobre una toalla o relájate en la bañera con agua caliente durante unos 10 minutos para que el aceite penetre la piel. También puedes darte una buena ducha caliente, no frotes para quitarte el aceite, usa jabón sólo en lugares estratégicos.

Sécate dándote golpecitos con la toalla, el aceite es tu armadura invisible, te nutre y te protege del mundo externo.