Pesto de Rúcula y Kale

Un pesto primaveral pensado para abrir canales y aportar amargor equilibrante.
El ligero salteado previo del kale y la rúcula facilita la digestión y convierte esta salsa en una herramienta versátil para bowls, arroces, tostadas o verduras salteadas.

Ingredientes

  • 115 g de hojas de kale (sin penca, lavadas y picadas)
  • 2 tazas de rúcula
  • ½ taza de aceite de oliva
  • ¼ cucharadita de asafétida (opcional)
  • 1 taza de nueces troceadas
  • ¼ taza de albahaca fresca picada
  • 1 cucharada de zumo de lima
  • 1 cucharadita de sal
  • ½ cucharadita de pimienta negra
  • ¼–½ taza de agua (según textura deseada)

La Magia

  1. Procesa el kale crudo en el robot hasta obtener textura fina (unas 2 tazas).
  2. Calienta el aceite en una sartén a fuego medio-bajo.
  3. Añade la asafétida y, tras 15 segundos, incorpora kale y rúcula.
  4. Remueve durante 1 minuto, lo justo para que las hojas se marchiten y absorban el aceite.
  5. Pasa la mezcla al robot nuevamente.
  6. Añade nueces, albahaca, lima, sal y pimienta.
  7. Procesa y añade agua poco a poco hasta lograr la textura deseada.

Puedes dejarlo más fino o con textura.
Se conserva en recipiente hermético en la nevera hasta una semana.

Ajustes según tu estado:

• Si Vata está elevado: aumenta ligeramente el aceite y reduce la cantidad de rúcula.

• Si Pitta está alto: omite la pimienta negra y usa más albahaca fresca.

• Si Kapha predomina: añade una pizca extra de jengibre fresco rallado o más lima.

Una buena salsa transforma un plato sencillo en medicina diaria.